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Contrabando aéreo en 1961:
La Verdadera
Historia del Avión Pirata
Con esta
curiosa y sugestiva denominación desde hace 45 años es conocida esta
clásica e imponente aeronave que no solamente forma parte del
ornamento, sino de la tradición de Santa Cruz de la Sierra. En tal
virtud, con la premisa de develar quimeras y especulaciones que
desvirtúan este pintoresco pero a la vez trágico suceso de nuestros
fastos aeronáuticos se presenta la verdadera historia del “Avión
Pirata”.
©
Ramiro Molina Alanes*

Introducción
Con
esta curiosa y sugestiva denominación desde hace 45 años es conocida
esta clásica e imponente aeronave que no solamente forma parte del
ornamento, sino de la tradición de Santa Cruz de la Sierra. En tal
virtud, con la premisa de develar quimeras y especulaciones [1] que
desvirtúan este pintoresco pero a la vez trágico suceso de nuestros
fastos aeronáuticos se presenta la verdadera historia del “Avión
Pirata”.
Contrabando Aéreo
La
Aduana Nacional tenía conocimiento que durante los meses de mayo y
julio de 1961, un [o muchos] avión extranjero, al que se le llamó inicialmente
“Fantasma” y posteriormente “Pirata”, con la protección del Comando
Departamental del MNR y del Jefe de las Milicias Armadas de Santa
Cruz [2], realizaba subrepticios aterrizajes y despegues en el
aeropuerto “El Trompillo”, especialmente en horas de l noche,
aduciendo escalas técnicas o reabastecimiento de combustible.
Pero
lo cierto era que aprovechando la excelente ubicación geográfica de
la capital oriental, trasladaba cuantiosa mercadería de contrabando
desde Panamá hacia Bolivia, Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay.
Para
evitar un choque armado con los milicianos, si el avión
contrabandista era detenido en tierra, el Ministerio de Obras
Públicas y Comunicaciones delegó a la Fuerza Aérea Boliviana la
misión de interceptar en el aire a la misteriosa aeronave. De esta
manera el 26 de julio de 1961 el Comando de la FAB destacó al
Colegio Militar de Aviación (Santa Cruz) un “Mustang” F-51 de la
Primera Brigada Aérea de Combate [3] de El Alto, al mando del Cap.
Alberto Peredo Céspedes; pero al no reportarse ninguna novedad se
sumó otro interceptor similar piloteado por el Tte. Alfredo Ameller
Trigo.
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Antiguo
frontis de la terminal aérea de El Trompillo. (Archivo) |
Pilotos bolivianos en
frente del 260 en Carrasco, Uruguay el 15 de Septiembre de 1960.
El primero de la derecha es el entonces Tte. Alberto Peredo
Céspedes. Nótese en que el overall lleva el parche de su
promoción del Colmilav (1955). (Foto: El F-51D Mustang,
Rolando Grasso Alfaro) |
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Un
suceso trágico
La
misión consistía en realizar vuelos de patrullaje hasta interceptar
al avión pirata y obligarlo a cambiar de ruta hacia el aeropuerto de
Cochabamba. Es así que en la noche del 29 de julio aterrizó en El
Trompillo la enigmática aeronave, se trataba de un cuatrimotor
“Constellation” con matrícula norteamericana N2520B, de propiedad de
“Lloyd Airlines” de Miami, que custodiado por milicianos
armados descargó impunemente algunas cajas de mercadería [4].
A las
06:30 del domingo 30 de Julio de 1961, el Constellation decoló sin
presentar plan de vuelo ni manifiesto de carga, indicando que sólo
realizaría un vuelo de prueba, pero lo raro era que llevaba los
tanques de combustible llenos y toda la carga a bordo.
Alertados por la torre de control, lo cazas decolaron en su
persecución; una vez interceptado el avión contrabandista a 120
kilómetros de Santa Cruz, los Mustang por medio de sus radios y con
maniobras indicaron al piloto que se dirija hacia Cochabamba; a su
vez la torre de control le impartió la misma orden tanto en
castellano como en inglés.
La
tripulación del avión pirata haciendo caso omiso, tomó rumbo a la
Argentina, por lo que los cazas hicieron varias pasadas delante de
la aeronave disparando ráfagas de ametralladoras al aire, sólo ante
esta enérgica advertencia, el cuatrimotor desistió de su fuga; pero
en lugar de dirigirse a Cochabamba retorno al aeropuerto de Santa
Cruz, porque estaba seguro que allí encontraría la protección de los
milicianos; ante este desacato los F-51 reanudaron sus peligrosas
maniobras. “El Tte. Ameller solicitó permiso para derribarlo,
habiendo sido desautorizado por el Cap. Peredo” [5].
Ya en
las proximidades de Santa Cruz, el Constellation como último recurso
para eludir a sus captores realizó una intempestiva picada sin
lograr desprenderse de los cazas, en estas críticas y confusas
circunstancias se produjo la desgracia, el Mustang F-51D matrícula (FAB-)260
[6] piloteado por el Cap. Alberto Peredo Céspedes, se estrelló en
las cercanías de la avenida Circunvalación, con la muerte
instantánea del audaz aviador; había caído cumpliendo una misión al
servicio de los sagrados intereses de la nación y la defensa de la
soberanía aérea boliviana [7].
Mientras tanto, acosado por el caza del Tte. Ameller, el cuatrimotor
aterrizó en El Trompillo, donde fueron apresados toso sus
tripulantes. Para evitar su posible fuga de al amparo de sus
cómplices, los neumáticos de la aeronave fueron desinflados.
Asimismo, previendo la toma del aeropuerto por las milicias armadas,
en una operación espectacular que duró una hora fueron trasladados
en aeronaves del Transporte Aéreo Militar efectivos desde el
Destacamento Aéreo No. 1 de Cochabamba [8].
En un
principio se dijo que el Mustang había caído por disparos realizados
desde el Constellaton, hipótesis que nunca se pudo probar.
Posteriormente se evidenció que tanto el piloto como el aparato no
presentaban impactos de bala; por esta razón, lo más probable es que
el caza haya caído por “pérdida de velocidad” a baja altura. [9]
La
cuantiosa mercadería incautada, compuesta por cigarrillos, telas,
artículos nylon, televisores y otros, estaba evaluada en más de un
millón de dólares de la época, la mercadería quedó en custodia de la
FAB y luego fue trasladada a los almacenes de la Aduana en la ciudad
de La Paz.
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El avión
en cuestión en 1958, nótese que aun conserva los colores de
Branniff, al año siguiente sería vendido a un corredor de
aeronaves. |
Tapa del
libro The Lockheed Constellation, el primero en publicar la
identidad del avión pirata. |
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Escándalo y Conmoción Nacional
El
“Caso Constellation” causó una tremenda conmoción política puesto
que fueron involucradas autoridades, funcionarios, y milicianos del
partido gobernante, por lo que el mismo presidente de la República
Dr. Víctor Paz Estenssoro, dispuso la intervención militar de Santa
Cruz, que concluyo con la captura incruenta de 85 milicianos y el
desbande de otros 130, quienes actuaban a su arbitrio cometiendo
abusos y excesos con la población civil.
Apresamiento y Fuga
Los
tripulantes del avión pirata, Cap. William Roy Robinson (piloto),
Salvatore Henrique Romano (copiloto), William B. Friedman (piloto),
Bertrand H. Vinson (ingeniero de vuelo) y Gene Hawkins (radio
operador) todos de nacionalidad norteamericana excepto el segundo
que era brasileño, fueron apresados y remitidos al Panóptico de La
Paz, bajo los cargos de homicidio, piratería, contrabando, y
violación de leyes y tratados internacionales.
Meses
después a tres de los encausados se les concedió libertad
provisional y dos fueron internados en la Clínica “Americana” bajo
garantía personal del vicecónsul de los Estados Unidos, Mr. Samuel
Karp; pero en noviembre de ese mismo año se dio a conocer que todos
ellos habían fugado del país. Dentro del proceso judicial que se les
siguió en rebeldía, en 1967 el fiscal pidió 10 años de cárcel para
los imputados [10] pero fue infructuoso ya que nunca volvieron a
Bolivia.
El
disputado Avión Pirata
El 25
de agosto de 1961, el juez 4to. de Instrucción en lo Penal designó
al Comandante de la FAB, Gral. Barrientos, Depositario Judicial de
la aeronave y de las mercaderías en ella incautadas; asimismo, por
Resolución del Tribunal Supremo de Justicia Militar se dispuso que
el Constellation pase a la Fuerza Aérea como compensación por el
Mustang destruido.
Pero
a raíz de la tenaz oposición de la Aduana Distrital de La Paz, que
pedía su remate y el efecto de otras argucias judiciales que
impidieron se concrete estas disposiciones, el avión quedó en
custodia en el Colegio Militar de Aviación, deteriorándose por la
acción climatológica y su prolongada inactividad, hasta quedar fuera
de vuelo. De esta manera en julio de 1972 fue trasladó a la Av.
Uruguay de la populosa zona del Tao de la capital oriental, para
formar parte del nuevo parque “Boris Banzer Prada” más conocido como
plaza del avión pirata.
Desde
entonces, pese a haber sido utilizado en diversas épocas como
quiosco, biblioteca infantil, y agencia de turismo, quedo abandonado
hasta convertirse en un antro de mal vivientes, motivo por el cual a
través de la prensa cruceña se pidió incluso su destrucción y venta
como chatarra. Felizmente esta afrenta al patrimonio histórico no se
concretó, puesto que en la actualidad con algunas modificaciones
especialmente en sus ventanillas, es una original y confortable
agencia de viajes de la empresa nacional AeroSur.
La
aeronave en si es un Lockheed Contellation L-049 c/n 2081,
construido en 1946. Esta equipado con 4 motores a pistón Wright
Cyclone 18 de 2,200 HP cada uno, que le daban una velocidad máxima
de 350mph. Tenía una capacidad de 10 toneladas de carga.
Por
su importancia histórica y para preservarlo adecuadamente, esta
considerado para formar parte del futuro Museo Aeronáutico Nacional.
Notas
* El
autor es Académico de Número de la Academia Boliviana de Historia
Militar. Este artículo se publicó originalmente en Actualidad
Aeronáutica No. 120.
[1]
Se viene afirmando que con un solo disparo de revólver se derribó a
un poderoso Mustang, [luego se difundió la historia de que Céspedes
habría intentado un "vuelo rasante" debajo del Constellation,
igualmente se ha dicho que tuvo fallas mecánicas, o que fue
ametrallado].
[2] A
cargo de Luis Sandóval Morón, Julio Nery y Rojas Pereyra; altos
dirigentes del MNR.
[3]
Actual Grupo Aéreo de Caza “31”.
[4]
La prensa de entonces aseguró que se trataba de armamento.
[5]
Este dato y otros están consignados en el informe del 1 de Agosto
de 1961, elevado por el Gral. Barrientos al Ministro de Obras
Públicas y Comunicaciones, Mario Sanjinéz Uriarte.
[6]
Esta aeronave (ex FAU-260, c/n 44-63549) era uno de los seis F-51
adquiridos al Uruguay en 1960.
[7]
De 1962 a 1972 el Grupo Aéreo de Cobertura No. 2 de Riberalta (hoy
Grupo Aéreo “62”) llevó su nombre.
[8]
Actual Segunda Brigada Aérea.
[9]
Los F-51 se caracterizaban por se muy difíciles de pilotar, entrando
en stall fácilmente.
[10]
El Diario, 19 de mayo de 1967, p.4.
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