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El
inconspicuo DC-6 bautizado como “Marikar”, hubiera tenido un
silencioso paso por la historia aeronáutica boliviana de no ser porque
una mañana de Septiembre de 1995 fue abordado en Lima e incautado con
4.138 kilogramos de clorhidrato de cocaína.
Desde
entonces, cuando alguien habla en Bolivia sobre el “narcoavión”
se refiere, sabiéndolo o no, a esta aeronave.
La saga
de AEROBOL comienza a mediados de los ochenta cuando la nave
matriculada CP-2110 (msn. 42866/2) es registrada en Bolivia procedente de
EE.UU. presuntamente para una familia Arab, en el Beni. Se trata de un DC-6, modificado a la versión F, la
aeronave resurge
en 1987 cuando es declarada en estado de abandono por las autoridades
hondureñas. Esta se encontraba desde el 10 de agosto de 1987 en el
aeropuerto internacional de Toncontín en Tegucigalpa.
Algunos
años después el DC-6y la empresa reaparecen en la escena cuando es
rematriculada como CP-2250. Sólo podemos especular cuales fueron las
actividades de la empresa irregular durante ese lapso de tiempo, y
aunque algunos periodistas afirman que ya estaba envuelta en el
narcotráfico es posible que cumpliese funciones legítimas de vez en
cuando, cosa de cubrir sus actividades ilegales.
El
asunto del narcoavión levantó revuelo en Bolivia ya que se hizo
de conocimiento inmediato que miembros directivos de la Fuerza Especial
de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) habrían tenido conocimiento del
embarque –por información de la DEA- dos a cinco días antes del 15 de
Septiembre.
El
cargamento estaba destinado a la ciudad de Mexicali, de donde sería
procesado y transportado por tierra a EE.UU. Una escala técnica en el
aeropuerto “Jorge Chávez” de Lima le permitió a la DEA actuar junto a la
agencia peruana DINANDRO para detener el avión. Bajo el falso pretexto
de una amenaza de bomba, los agentes inspeccionaron la carga de la nave,
que era en gran parte muebles y artesanías. Al encontrar la droga todo
se hizo claro. Fue la misma tripulación quien se comunicó con el enlace
boliviano de la operación, el bien relacionado Luís Amado Pacheco alías
“Barbaschocas” y su socio el Luís Fernando Rivero L.
En un
caso que quizás nunca sea conocido a cabalidad -como un ribete más,
incluso el padre de Pacheco trató de salir del país con una carga de
droga pocos meses después, evidentemente con miras a paliar la escabrosa
situación con los narcos mexicanos- la tormenta del narcoavión
arrastró dirigentes políticos, agentes aduaneros, generales de policía y
un grueso contingente de irrelevantes.
Naturalmente la tripulación, cuyos nombres están consignados al dominio
público pero que no anotaremos aquí, también se las ha visto con la
justicia peruana y boliviana; según anotaba la revista Caretas toda la
tripulación cursa sentencia en una cárcel peruana.
Y si el
caso del narcoavión llevó a reformular las estrategias antidroga
del país, (Coca Cero, “Nuevos Horizontes”, etc.), también trajo a
relucir el subterráneo negocio del tráfico aéreo de estupefacientes y
sustancias ilegales.
En
cuanto a la aeronave incautada por las autoridades peruanas, uno de los
registros consultados señala que fue "registrada" como FAP-381 y
esta siendo restaurada para un museo, se encuentra parqueada en la Plaza
de Armas del Grupo 8 en Lima junto con una pequeña colección de aviones
clásicos. El verdadero FAP-381 (un DC-6B, cn. 44425/476)
se accidentó el 15 de Septiembre de 1980 cayendo al mar en las costas de
Haití.
Aeronave
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Nombre de la Empresa: |
Aerobol |
Actualizado: 04/08/08 |
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Aeronave |
Registro |
C/N |
Estado |
Alta |
Baja |
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Douglas DC-6F |
CP-2250 |
42866/2 |
WFU |
ca1985 |
Sep-95 |
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Notas:
Tuvo los registros: N37501, N375ED, N19544,
N117PM y CP-2110. Se trata del infame "Narcoavión"
capturado en Perú en 1995. Actualmente registrado
FAP-381
y siendo puesto en restauración. |
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