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Ju-86
Ïllimani" en La Paz (Archivo LAB) |
Entre las aeronaves definidas como “clásicas” de la aviación mundial
que operaron en Bolivia, está el famoso bimotor Junkers Ju-86, que
al margen de equipar a las más prestigiosas líneas aéreas del mundo,
como bombardero tuvo una notable participación en la Guerra Civil
Española, el conflicto bélico de los Cárpatos y la Segunda Guerra
Mundial; pero, su trascendental paso por la aviación boliviana
permaneció hasta hoy completamente ignorada.
Esta polivalente aeronave, de innegable interés tanto en el aspecto
técnico como operativo, fue proyectada por el Ing. Ernst Zinder para
ser empleada en dos versiones distintas: transporte comercial y
bombardero. A diferencia de los tipos y modelos Junkers
predecesores, el característico revestimiento de chapa ondulada, que
le daba rigidez pero también resistencia al avance, fue innovado por
una lámina lisa, acorde a la alta velocidad que desarrollaba (358 km/h).
El primer JU-86 en Bolivia
El Lloyd Aéreo Boliviano, desde su fundación (1925) hasta la
conclusión de la Guerra del Chaco (1935), se convirtió en un
importante usuario de los legendarios y afamados aviones
alemanes Junkers en sus versiones F-13, W-34, A-50, JU-52 y
K-43; sin embargo, ante la necesidad de modernizar su flota aérea
con aeronaves más veloces y de tecnología avanzada, en diciembre de
1936 adquirió de Alemania un Junkers JU-86 Z-7(1) (C/N 860013), el
mismo que después de arribar en barco hasta Arica, Chile, en marzo
de 1937 llegó en vuelo a Bolivia, siendo nominado "Illimani", en
homenaje al majestuoso nevado, sempiterno guardián de la ciudad de
La Paz.
Esta aeronave que estaba equipada con elementos de lujo para el
servicio de pasajeros y con posibilidad de su adaptación como avión
de bombardeo, fue matriculada como CB-LAB-23 "Illimani". Prestó
servicios en el Lloyd Aéreo Boliviano hasta agosto de 1942, cuando
pasó a la aviación militar boliviana.
Segundo lote
De igual manera, el gobierno boliviano con el propósito de renovar
el material de vuelo de la aviación militar, a fines de 1936
adquirió mediante el Lloyd Aéreo Boliviano tres aeronaves de
bombardeo Junkers JU-86 A-1K(2), las cuales arribaron vía marítima a
Arica y desde ese puerto chileno emprendieron vuelo hasta la ciudad
de La Paz, llegando el 5 de marzo de 1938.
Estas aeronaves fueron nominadas de la siguiente manera:
Junkers JU-86 A-1K (C/N 860234) "Mariscal Santa Cruz"(3)
Junkers JU-86 A-1K (C/N 860237) "Gral. Pérez"(4)
Junkers JU-86 A-1K (C/N 860240) "Mariscal Sucre"(5)
Pero, estos tres Junkers JU-86 A-1K, pese a que estaban equipados
con ametralladoras y lanzabombas, a su llegada a Bolivia fueron
entregados en explotación al Lloyd Aéreo Boliviano; empresa que los
utilizó como aeronaves de pasajeros y carga.
A los pocos meses, el 14 de diciembre de 1938 cuando el “Mariscal
Sucre”, pilotado por el aviador del LAB Hermann Schrot, realizaba un
vuelo entre Santa Cruz y Cochabamba, intempestivamente los motores
se detuvieron por una falla en las bombas de gasolina, obligando al
piloto a realizar un aterrizaje forzoso en Jayhuayco, donde se
destrozó el aparato, pero con los tripulantes y pasajeros ilesos.
Como compensación, el 2 de agosto de
1942 el LAB entregó al Gobierno Nacional el JU-86 CB-23 "Illimani"
para que preste servicios en la aviación militar boliviana, donde la
denominación de "Illimani" fue cambiada por "Cap. Beltrán"(6)
recibiendo además la matrícula No. "1".
Meses después, el 9 de enero de 1943, en la ciudad de Cochabamba el
LAB entregó al Gobierno los restos del "Mariscal Sucre" para ser
utilizados como repuestos por la aviación militar boliviana.
Asimismo, después de las gestiones correspondientes, el 8 de
noviembre de 1939 el LAB devolvió al Gobierno el JU-86 "Gral.
Pérez", el cual comenzó a operar en nuestra aviación militar con la
denominación de "Cap. Monasterios"(7) y la matrícula No. "3".
En la Aviación Militar
Los Junkers JU-86 en la aviación militar boliviana(8) tuvieron una
actuación bastante desafortunada, ya que el 21 de julio de 1941 el
JU-86 "Mariscal Santa Cruz" matrícula No. "2", tripulado por el Tte.
Jorge Eulert y los mecánicos Sbtte. Alfredo del Río y Sof. Néstor
Fiorilo, cuando realizaba un vuelo de transporte, se incendió el
motor derecho; al tratar de aterrizar en la pista de la ciudad de
Cochabamba la aeronave se destrozó completamente, pero sin ninguna
consecuencia para los tripulantes.
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Sin embargo, la pérdida más
sentida se registró el 8 de marzo de 1943.
Durante la realización de un
cotidiano vuelo de instrucción táctica, dos aviones Junkers
JU-86, el No. "1" "Cap. Beltrán" al mando del Cap. Alberto
Alarcón, y el No. "3" "Cap. Monasterios", tripulado por el
Cap. Sinesio Moreno y el Tte. Armando Suárez, debido a las
adversas condiciones meteorológicas reinantes en la ruta, se
extraviaron y con las últimas gotas de combustible se vieron
obligados a realizar un aterrizaje de emergencia en una
playa del río Chapare (Cochabamba).
Gracias a su pericia, los
tripulantes resultaron ilesos; pero, las aeronaves que
sufrieron daños estaban peligrosamente expuestas a la
crecida de las aguas.
En tales circunstancias, el Cap.
Sinesio Moreno, al tratar de cruzar el caudaloso río a nado,
murió ahogado. |
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En
1940 el JU-86A-1K "Cap. Monasterios" delante del histórico
hangar de nuestra aviación militar en Villamontes. (Archivo
FAB) |
De estas dos aeronaves sólo el No. "1"
"Cap. Beltrán" pudo ser rescatado para seguir operando en la
aviación militar, mientras que el No. 3 "Cap. Monasterios" quedó
inoperable. En un informe de mayo de 1945, se indica que por el
deterioro que sufrió, su reparación era imposible, siendo entregado
a las autoridades militares del puerto de Todos Santos para
utilizarlo después como repuestos.
El último sobreviviente de los JU-86, el No. "1" "Cap. Beltrán"
continuó volando en la Aviación Militar como avión de carga, el cual
luego de un accidente suscitado en enero de 1944 en Santa Catalina,
Moxos, Beni, fue reparado, siendo almacenado en un hangar del LAB de
la ciudad de Trinidad hasta 1948, donde prácticamente quedó
deteriorado; se trató de vender al LAB, pero su destino final es
incierto.
En algunos documentos se menciona que en marzo de 1942 el Junkers
JU-86 CB-23 "Illimani" tenía que ser entregado por el LAB a la
Federal Loan Administration, representado por la Defense Supplies
Corporation de los Estados Unidos, a cuenta de la adquisición de
aviones Lockheed "Lodestar"; lo cual no se concretó, porque como
referimos líneas arriba, esta aeronave pasó a la aviación militar
boliviana en compensación por el JU-86 "Mariscal Sucre".
Cabe mencionar que los JU-86A-1K, pese a que contaban con
ametralladoras y lanzabombas, en la Aviación Militar Boliviana nunca
fueron utilizados en su misión específica (Bombardeo), sólo se los
empleó como aeronaves de instrucción táctica y carga.
Notas
(1) Z de zivil = Civil
(2) K de Krieg = Guerra
(3) Referencia al Mcal. Andrés de Santa Cruz y Calavmana, presidente
de Bolivia y creador de la Confederación Boliviano-Peruana.
(4) Referencia al Gral. Juan José Pérez, héroe de la Guerra del
Pacífico.
(5) Referencia al Mcal. Antonio José de Sucre, libertador y fundador
de Bolivia.
(6) Cap. Emilio Beltrán López, héroe y as de nuestra aviación en la
Guerra del Chaco.
(7) Cap. Fabián Monasterios Claure, aviador y héroe de la Guerra del
Chaco.
(8) A partir de 1957 se denomina Fuerza Aérea Boliviana.
* El autor es Académico de Número de la Academia Boliviana de
Historia Militar.