
Potencial en Bolivia
Hace más de 50 años llegaron
a Bolivia los primeros helicópteros y desde entonces no han dejado
de satisfacer necesidades policiales, militares o de defensa civil
del país; la inaccesibilidad de algunas zonas de nuestra geografía y
las capacidades únicas de este tipo de aeronaves permite que en
nuestro territorio se aproveche al máximo su potencial.
Tanto la Fuerza Aérea
Boliviana como el Ejército han podido emplear estos sistemas en
variedad de misiones. Siendo sus principales funciones el transporte
y apoyo a fuerzas conjuntas destacadas en operaciones antinarcóticos
o las misiones de búsqueda y rescate en caso de desastres. En el
pasado también tuvieron una utilización intensiva apoyando a las
operaciones terrestres durante conflictos bélicos como ser las
guerrillas de 1967 y 1970.
La FAB ha empleado
helicópteros Hiller SL-4, H-23, Sikorsky S-55, Bell 212, SA315B,
SA319, AS532AC y actualmente tiene una flota de helicópteros UH-1H
Iroquis, Huey II y B-3 asignados a las misiones citadas, contando además de
algunos R-44 para entrenamiento.
Históricamente se ha
demostrado que los helicópteros que Bolivia necesita –según la
importancia- están en las categorías de: (1) transporte táctico, (2)
apoyo a operaciones terrestres, (3) búsqueda y rescate, (4)
entrenamiento, (5) reconocimiento o control aéreo avanzado y (6) transporte
ejecutivo.
Operaciones de los Grupos Aéreos 51 y FTDR

Durante dos décadas el único
grupo aéreo equipado con helicópteros en Bolivia fue el “Grupo Aéreo
de Búsqueda y Salvamento 51 - Tcnl. Rafael Pabón” con base en
Cochabamba, el que hasta hace dos años utilizaba los Aerospatiale/Avibras
LAMA como helicóptero principal debido a las excelentes
características de esta nave para las condiciones bolivianas - sin
embargo, este material no fue repuesto luego de sucesivos accidentes
y desgaste de las estructuras remanentes.
A mediados de los 80 se creó
el GA 52, que estuvo brevemente asentado en Trinidad; este segundo
grupo comenzó a emplear los Bell 212 y UH-1H y sirvió como base para
la creación de la Fuerza de Tarea Aérea “Diablos Rojos”. Durante
muchos años esta fuerza helitransportada se caracterizó por ser una
de las mejores de Sudamérica, al contar con personal calificado
con estándares iguales o superiores a los del ejército norteamericano y una flota de
aeronaves con el mejor soporte logístico disponible de todas las
unidades de la FAB. Este
principio de calidad se mantuvo vigente mediante el entrenamiento
recurrente y una amplia utilización de medios en operaciones diarias
o nocturnas en zonas conflictivas.
Con el enfriamiento de las
relaciones boliviano-estadounidenses entre 2006 y 2011, el flujo de
estas operaciones se redujo considerablemente; sea por la falta de
datos de inteligencia antes provistos por la DEA o por las
restricciones político-presupuestarias originadas del “cambio de
estrategia” gubernamental o desmilitarización de la lucha antidrogas. Un elemento adicional es el
desgaste de las células UH-1H/B que a partir de 2010 dejaron de ser
soportadas directamente por el fabricante a favor de sus modelos más
modernos.
Estos cambios han originado
que la FAB busque reformar su componente de helicópteros para así
contar con unidades de alta capacidad operativa y tecnológica, con
la expectativa de que la estructura que surja de este proceso quede
vigente por los próximos 15 a 30 años.
Similarmente, el Ejército
Boliviano busca invertir en su Cuerpo de Aviación, para recuperar
capacidades que tuvo entre 1980-90 y quizás expandirse a algunas
áreas para las cuales tiene personal capacitado pero no así
aeronaves.
Búsqueda del material
adecuado
Debido a
la dramática reducción del
material disponible (helicópteros LAMA) y la incierta situación de
los UH-1H, el 13 de febrero de 2008 se firmó el D.S.
29442, con el objetivo único de "autorizar al Ministerio de
Defensa Nacional tramitar la adquisición de hasta cinco (5)
helicópteros multipropósito que serán asignados a la Fuerza Aérea
Boliviana, para la atención de emergencias y otros requerimientos
que el Poder Ejecutivo considere deban ser atendidos". Este
proyecto tenía un presupuesto inicial de 40 millones de dólares.
Con esta resolución se
inició un proceso de búsqueda un lote adecuado de helicópteros
multirol que originalmente se enfocó en el HAL Dhruv de la
India atractivo por sus características de diseño y capacidad de
altura, (2 unidades, se firmó carta de intenciones).[5] También se negoció un número
desconocido de Mi-17V/5 -posiblemente 6- llegándose a algunos
acuerdos preliminares en 2009, como parte de un paquete de armas que
no terminó por adquirirse.
Paralelamente y usando estos fondos se manejó un proyecto ad
hoc de reposición de “helicópteros presidenciales”
ocasionado por el retiro intempestivo de los AS-532 comisionados por
la Fuerza Aérea Venezolana en Bolivia; se debe admitir que dicha
denominación es informal y nunca ha sido reconocida oficialmente por
la FAB; los legisladores que han aprobado decreto tras decreto de
adquisiciones ligadas a esta función también evaden la denominación
de “helicóptero presidencial” a sabiendas que tener esta operación
choca por dispendiosa, distorsiona presupuestos institucionales y bordea en la
malversación de fondos –cuando se utilizan recursos estatales para
campañas proselitistas que de otra forma serían
solventadas por el individuo o partido político beneficiado.
En 2008 se compraron dos B-3 Ecueril;
que si bien fueron adquiridos “para la atención de desastres
naturales”
[2] en los hechos han dedicado la mayoría de su tiempo de vuelo (ya
más de 300hrs cada uno) a funciones administrativas, ceremoniales y actividades del
poder ejecutivo. Evidenciando
aún más esta contradicción, recién a fines de 2011 el gobierno
departamental de Cochabamba adquirió los equipos externos que
permiten utilizar esta nave en la lucha contra incendios, sin que se
hayan cumplido estas misiones por falta de una asignación
presupuestaria firme.
En 2009 se exploró la
posibilidad de recibir 4 helicópteros UH-1H mediante una
donación brasileña, los parlamentarios de ese país retrasaron su
Proyecto de Ley #6176/09 que autorizaba esta donación hasta el 28 de Abril del 2011 ; cuando lo
aprobaron sujetándolo a una mayor participación brasileña en la
lucha antidroga boliviana. Estas aeronaves aún no llegaron a nuestro
país, rumoreándose ciertas reticencias norteamericanas y de los
mismos cuadros brasileños.
Finalmente y debido a una
vana imposición política “de no entrenar militares bolivianos en
EE.UU.” se tuvo que iniciar operaciones locales de entrenamiento en
helicópteros sobre la marcha, empleando para ello dos
Robinson R-44 de un lote de seis que comenzaron a adquirirse
a mediados de 2011; aprovechando finalmente la amplia capacidad de
los pilotos-instructores bolivianos y menguando la dependencia
previa con academias extranjeras de esta especialidad.
Tanto el R-44 como el B-3
han resultado ser excelentes aparatos por la seguridad técnica y
sostenibilidad logística que los caracteriza, se prevé que
permanezcan en inventarios por la duración de su vida útil sin
mayores inconvenientes, contemplándose su actualización y/o
reemplazo recién para el 2020.
Durante los últimos tres
años los UH-1H/B y Huey II financiados por el programa de NAS continuaron
operando en nuestro país, aunque bajo las condiciones que ya hemos
relatado, quizás como síntoma de su situación, en julio de 2010 se
lamentó el primer accidente fatal en la historia de estos
helicópteros con la FTDR, falleciendo un infante de marina al
aterrizar de emergencia el FAB-749. Ya que a fines de 2011 se
comenzó a normalizar la relación EE.UU.-Bolivia es previsible que en
el corto plazo ese país continúe apoyando al programa boliviano de
UH-1H.
Completando el ciclo de
adquisiciones
Si bien la flota actual de
aeronaves de ala rotativa ha sido reforzada en las áreas de
entrenamiento y transporte VIP, la adquisición de nuevos
helicópteros para operaciones tácticas y SAR continúa siendo una
necesidad vigente. Entre otros, la Fuerza Aérea Boliviana ha identificado
algunos
modelos de que cumplen sus necesidades operativas: los Eurocopter
EC-145 para misiones SAR [6] y los HARBIN Z-9 o Mil-17
para misiones tácticas.
El 28JUL11 se firmó el DS
0941, autorizando “la compra de dos helicópteros multipropósito, con
destino a la Fuerza Aérea Boliviana para su uso en la atención de
desastres y emergencias, y otras actividades relativas a la gestión
gubernamental” y el 4 de octubre se firmó el contrato de compra con Eurocopter para la provisión de estas
aeronaves, que se espera arriben
al país en el segundo semestre de 2012. Queda en entredicho que
vayan a ser empleadas en misiones legítimas de búsqueda y rescate o
que vayan a ser monopolizadas por el poder ejecutivo, aunque según
datos iniciales estas naves venían configuradas con el material de
SAR/CSAR necesario (guinches, lámparas de búsqueda, equipo médico, etc.).
Con respecto a los Z-9 en
20JUN11, se firmó el DS 0918, autorizando la contratación de un
préstamo concesionario para la adquisición de dos transportes MA-60
y seis helicópteros tácticos denominados como H-425 en este documento
[7].
Esta adquisición fue
gestionada para la FAB, aunque estas aeronaves podrían terminar en
inventarios del Ejército en virtud a la idea sui generis de
crear una “caballería aérea” al costo de 2,000 millones de yuanes
($317 millones o lo suficiente para adquirir 1 batallón de
40 tanques T-90 II/MBT-2000 y 4 batallones de 50 blindados M113A2 cada uno) [4] [9] [8].
Helicópteros para el
Ejército y la Naval

Como ya hemos citado y
documentado en otros artículos (
,
) el Ejército ha hecho un
empleo relativamente provechoso de su componente aéreo, teniéndose
también personal entrenado en el manejo de helicópteros Gazelle.
Sus necesidades son especiales, pero en el caso boliviano se han
ahondado por una baja capacidad de interoperabilidad con la Fuerza
Aérea Boliviana –entidad que por simple cuestión de economía de escala
debería
tener primacía del poder aéreo nacional.
Por su parte, la Fuerza
Naval tentó la adquisición de algunos helicópteros Gavião y
actualmente analiza el empleo de dos helicópteros ligeros que
servirían como soporte de operaciones fluviales. Ambas
fuerzas estarían estudiando aparatos similares, es decir en la
categoría del B-3 o Z-11, aunque en el caso del Ejército parece que
nuevamente esta tentando compras mayores a lo que puede sostener
orgánicamente.
Consideraciones para el
programa de modernización de helicópteros
Equipar y mantener una
fuerza de helicópteros con alto nivel de eficiencia es una de las
proposiciones más costosas pero a la vez más necesarias para una fuerza aérea
pequeña, por lo que cada adquisición debe responder no sólo a una
sólida justificación económica sino que debe satisfacer criterios
técnicos y operativos bastante exigentes.
Algunos aspectos económicos
que deben considerarse:
-
La fuente de
financiamiento preferible es la reinversión de utilidades
generadas por las unidades de producción de la FAB, ya que
actualmente este flujo es dedicado a otras adquisiciones y que
el TGN no contempla una fuente de ingreso fija para los
programas de modernización de las FFAA; se deberá recurrir a la
deuda externa.
-
Como en toda adquisición
estatal la fuente de endeudamiento preferible es multilateral,
de largo plazo y a baja tasa de interés. Pocos programas
internacionales ofrecen opciones de financiamiento de este tipo
para material, pero si pueden utilizarse para la adquisición de
materiales cuyo propósito primario es humanitario o de defensa
civil; alternativamente se podría ligar estas adquisiciones a
las actividades de lucha contra el narcotráfico o la
participación en operaciones de paz, aunque estas dos rutas que
no se han utilizado en el pasado y posiblemente generarían una seria limitación
en las capacidades a adquirirse.
-
Si la fuente de
financiamiento previa no puede ser aprovechada entonces se
deberá recurrir al crédito bilateral de corto plazo, pudiendo
este ser condicional y en términos que fomenten una relación
positiva entre el proveedor y nuestro país.
-
En todos los casos
citados no puede olvidarse que la carga económica del sistema
adquirido no se limita al costo de adquisición, sino a su gasto
operativo durante el lapso de su vida útil.
Algunos aspectos técnicos:
-
La capacidad de operar
desde helipuertos y pistas improvisadas en altura superior a los
6,000 msnm, teniendo que transmontar pasos cordilleranos con
complemento y carga completa, a veces en mala situación
atmosférica.
-
También tendrán que
operar en zonas tropicales de alta precipitación pluvial,
cambios térmicos abruptos, baja calidad del aire y muy poco
apoyo terrestre.
-
En el caso de los
transportes la capacidad mínima requerida es 5 tropas con equipo completo, la tripulación consistirá de un
piloto, copiloto y metrallista.
-
Para helicópteros de rescate el mínimo es
cuatro tripulantes (2 pilotos y dos rescatistas) con espacio
para dos camillas externas.
-
Su radio de acción
deberá ser adecuado para proyectarse desde las tres bases
principales de helicópteros hacia 80% del territorio nacional sin repostajes o con mínimo
apoyo en los campamentos, puestos militares fronterizos, destacamentos o bases
operativas de avanzada.
-
Debe tener capacidad
multirol, con cableado y sistemas instalados que permitan la
utilización de armamento, carga externa, contramedidas y la
adición de equipos modulares.
El modelo apropiado para
la misión apropiada
Fuera de los aspectos
técnicos generales ya citados no debe ignorarse el hecho de que cada
modelo de helicóptero disponible en el mercado ha sido diseñado y
construido para
una función específica, por lo que sería contraproducente adquirir un
material que a fin de cuentas será utilizado para misiones
diferentes a las que se planteó originalmente o para las que no fue
diseñado.
Un ejemplo claro de ello son
los helicópteros H-410/425 versus Z-9/W, las dos naves parten de un
modelo idéntico pero la primera sacrifica varios factores de
utilidad militar a fin de lograr mayor autonomía y capacidad de
carga –algo que es muy apreciado en el mercado civil al que esta
dirigido. El resultado es que el primer modelo es mucho más delicado
y no podría tolerar una utilización constante como transporte de
tropas desde pistas no preparadas. Si bien ambos helicópteros pueden
ser artillados (obviamente con diferentes equipos a veces
excluyentes), el segundo cuenta con refuerzos estructurales y la aviónica adecuada ya instalada
para emplear material antitanque y de apoyo a tierra, contando con
visores infrarrojos y capacidad de emplear mísiles filo-guiados.
Adquirir el modelo civil y
querer formar un cuerpo aeromóvil es un contrasentido
evidente que derivaría en un desperdicio de recursos y oportunidad, aunque esta versión tenga facilidades
coyunturales o un
menor costo inicial (que según las cifras publicadas no es tal).

Número y conformación de
equipos:
Desde que comenzaron a
adquirirse los Lama y Huey durante la primera mitad de 1970 a la
actualidad la fuerza de helicópteros de la FAB nunca ha pasado de
las 30 unidades o el 15% del inventario. Si bien se ha
incrementado la variedad de modelos utilizados, es poco viable que
la cantidad de aeronaves en servicio supere esta cifra por más de
cinco unidades, ya que comenzaría a afectar el balance
presupuestario de la FAB, más aún si las operaciones de este
material no son subsidiadas por países amigos para fines
compartidos.
En ese sentido es
recomendable que para el 2015 se complete la fase de
adquisición de helicópteros teniendo un balance y composición de
fuerzas similar al propuesto:
|
Función |
Modelo |
Cantidad |
Notas |
|
Transporte táctico |
Bell
UH-1H Huey II |
14 |
Todas las naves como
propiedad del estado boliviano, mantenidas con
financiamiento bilateral. En servicio hasta 2020, GA 52/FTDR |
|
Transporte táctico |
Harbin Z-9B y Z-9W |
6 |
3 de cada tipo. GA
51 o GA 52 Esc. Aerotáctico, permite expandirse. |
|
SAR |
Eurocopter B-3 |
2 |
GA 51 Esc. de
Rescate, optimizado para valles y llanos. |
|
SAR |
Eurocopter EC-145 |
2 |
GA 51 Esc. de
Rescate, altiplano y valles. |
|
Enlace |
Harbin H-425 |
1 |
G.A. Presidencial ,
Esc. de Helicópteros |
|
Entrenamiento |
Robinson R-44
|
6 |
Pueden variar en sub-modelo.
GA 22 |
Para 2020 se retirarían o
pasarían a la reserva todas las unidades remanentes de UH-1H,
remplazándose con 6 helicópteros de la categoría Mi-17, Z-9
adicionales, AS532 u otras alternativas que surjan en el mercado
internacional.
Para el 2015 la Armada
deberá contar con 2 a 4 helicópteros tipo Z-11 asignados a unidades
de superficie y bases aeronavales.
El Ejército requerirá de 2 a
6 helicópteros ligeros tipo Z-11, MD-500 u otro dependiendo de la
composición del cuerpo de aviación, esta formación satisface
necesidades internas u operaciones de reconocimiento y apoyo a las
fuerzas blindadas, el cual debe permanecer como su principal eje
defensivo. Se deja a la FAB la mayor responsabilidad en un
hipotético rol de transporte de tropas, ataque a tierra y apoyo aéreo cercano, misiones
para las cual esta mucho mejor preparada material, logística y
tecnológicamente.
La Policía Nacional podría
emplear autónomamente 3 unidades ligeras tipo R-44 para vigilancia y
control urbano o para operaciones de control aduanero.

Cronología planeada para
incorporación de nuevos medios aéreos
Costos de adquisición y
operaciones
A continuación recopilamos
algunos precios de referencia en base a fuentes abiertas e
información de transacciones recientes, si bien estas cifras son
aproximadas, nos dan una buena idea de las inversiones necesarias
para adquirir y mantener estos sistemas.
Todo precio base de
adquisición puede negociarse en términos favorables, lo que si debe
calcularse conservadoramente es el costo de operación y costos
asociados a través del tiempo, como ser de ejecución del programa,
presupuestándose entre 100 y 300 horas de vuelo anuales por
aeronave, con todas las contingencias debidas y considerándose las
recargas financieras externas para cada
adquisición.
Estas diferencias pueden
determinar la viabilidad o inmediatez para Bolivia de cada sistema frente a los
demás, por ejemplo, el Z-9 y el Mi-17 tienen capacidades similares,
aunque el primero tiene un costo de adquisición mucho más elevado,
el segundo tiene mayores costos operativos. Según un modelo
estilizado y sobre una vida útil de 15 años, el Z-9 resultaría más
“barato” de tener y operar que el Mi-17 a partir del año siete o “a media vida”.
|
Modelo |
Costo
unitario |
x Hora |
Notas |
|
R-44 |
$300,000 -
$425,000 |
$87 |
En 2011, precios
para Bolivia. * |
|
B-3 |
$2,700.000 |
$1,750 |
Precio para
Bolivia en 2008, nuevas. |
|
EC-145 |
$10,000.000 -
$12,500.000 |
$2,000 |
Según MINDEF en AGO11,
Argentina los compró en $5.5M en NOV11. |
|
UH-1H II |
$4,700.000 |
$830 |
Upgrade a Huey
II equivale a +$700.000. |
|
Z-9 |
$15,000.000 |
$2,200 |
Precio para la
versión W aumenta según equipos externos, electrónica.
** |
|
H-425 |
$10,200.000 |
$2,300 |
Precio para
Bolivia sería de $12.8M aprox. según DS.1103. *** |
|
Mi-17V-5 |
$7,500.000 -
$9,300.000 |
$2,850 |
Transacciones de
2011 a Sudán e Indonesia respectivamente. |
|
AS-532 |
$16,200.000 -
$18,000.000 |
$1,880 |
|
|
Dhruv |
$6,800.000 -
$7,250.000 |
$1,015 |
Versión
comercial/de transporte y militarizada respectivamente. |
|
Z-11 |
$2,500.000 -
$4,900.000 |
$1,100 |
|
|
MD-500 |
$550,000 -
$1,800.000 |
$900 |
Dependiendo de
su antigüedad, nuevas a +$2.5M |
|
SA-315 |
$400,000 -
$650.000 |
$800 |
Dependiendo de
su antigüedad. |
|
*La mayoría de
estos costos por hora solo incluyen costos variables,
los que se elevan considerablemente si se considera
costos fijos, reservas y costos globales absorbidos por
varios sistemas. Por
ejemplo, en el caso simplificado del R-44 este podría
elevarse en un 54% (ver:
http://www.robinsonheli.com/price_lists_eocs/r44_2_eoc.pdf)
** El precio del
equipo militar es otra variable importante, un sistema
ATGM HJ-8 con ocho misiles puede costar hasta $500,000
adicionales, una ametralladora M60 con afuste y
accesorios
hasta $15,000.
*** El Decreto
Supremo No. 1103, autoriza un crédito de $108,729.121
con China para la compra de 2 MA-60 (valuados en $35M
en 2007), el resto sería para los H-425 o Z-9,
excluyendo los MA-60, daría un precio de más de $18
millones por helicóptero. |
Desplazamiento
territorial
Fuera de las consideraciones
sobre el material a seleccionarse y la forma en que se lo financiará,
el tercer elemento que permitirá que estas incorporaciones alcancen su
máximo potencial de utilización es su desplazamiento territorial
dentro de una renovada estrategia defensiva nacional.
Consideramos que se tendrán
que preparar o actualizar varias bases de adelantada, para que sean
capaces de recibir y soportar este materialcuando sea desplazado
desde sus bases principales en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. El
modelo a seguirse deberá ser de las Base Operativa de Avanzada
de Chimoré y donde actualmente opera el GA-22 -esta
instalación podría ser elevada al rango de base principal.
El GA 51 o GA 52 tendrá que crear un
nuevo escuadrón aerotáctico, que empleará el material Z-9W y G, se
deberá establecer nuevas bases de avanzada para emplear dicho
material en Uyuni, Tarija, Camiri y Roboré, además de poder
integrarse a los FOB's existentes que reciben a los UH-1H.
El Escuadrón SAR del GA 51,
tendrá que establecer una base adelantada en La Paz o utilizar las
instalaciones del futuro escuadrón de ala rotativa del GA
“Bolivia”. Finalmente el GA 22 podría establecer un destacamento en
Roboré, para expandir sus tareas de entrenamiento e integrarlas a
otros sistemas.
En cuanto a las otras
fuerzas, la Armada deberá crear una base aeronaval sea en
Trinidad, o Guayaramerín, preparando una base de avanzada en Puerto
Suárez. El Ejército tendrá que crear una base principal,
posiblemente en El Alto, pero preferiblemente en otra zona adecuada
del Teatro de Operaciones del Pacífico como ser Oruro-Patacamaya, con una base de avanzada en Uyuni
ello para responder al esquema estratégico actual de esta fuerza.

Acápite final: porqué
crear un “escuadrón de helicópteros presidenciales”
Durante la mayor parte de su
historia el Grupo Aéreo de Caza “31” mantuvo tuición sobre una
cantidad de aeronaves ejecutivas y de enlace, incluyendo el avión
presidencial, reuniéndolas en uno de sus cuatro escuadrones. Esta
distribución obedecía necesidades presupuestarias y administrativas,
ya que las pocas operaciones de esta aeronave no justificaban la
creación de un grupo aéreo separado.
Desde hace algunos años esta
situación cambió debido al incremento extraordinario de las
“misiones de apoyo presidencial” con sus particularidades asociadas; con la
adquisición del avión Falcon 900 y su alto costo operativo e índice
mensual de operaciones, estas
funciones ensombrecieron completamente lo que se gastaba en operar
la flota de T-33 u otros aviones que componen el GAC-31,
distorsionando su presupuesto y finalidad estratégica.
Este es uno de los motivos
por los que se constituyó el GA-1 “Presidencial - Bolivia” hace poco más
de un año, lógicamente, el o los helicópteros que sirvan en
funciones presidenciales deberían ser asignados a esta unidad para
no repetir el fenómeno visto antes. Se ha dicho que los EC-145
adquiridos para defensa civil serían empleados primariamente para misiones presidenciales por ser de mejor comodidad
y seguridad aparente que los B-3;
nuestra posición es que hacer esto sería un error y que el gobierno
debe adquirir un helicóptero que sea asignado exclusivamente a la
presidencia.
De esta forma no solo se
facilitará la transparencia de cuentas si no que se mantendrán
intactas las capacidades de defensa civil del país, mientras que se
brinda una capacidad adicional que el gobierno actual considera necesaria.
Bosquejo de algunas de
las aeronaves tratadas[2][3]:
Helicóptero Z-9 Haitun

El helicóptero Z-9 es
producto de un acuerdo de manufactura bajo licencia del Eurocopter
AS365N Dauphin 2 firmado en julio de 1980 entre Aerospatiale
y CATIC. Esta nave de excelentes prestaciones tiene dos motores,
tren de aterrizaje retráctil, 4 rotores y estabilizador en fenestron.
Puede acomodar de 5 a 10 personas incluyendo los pilotos y es
accesible con tres puertas laterales removibles. El lote inicial
acordado fue de 50 unidades, siendo bien recibido por llenar un
vacío entre los helicópteros de transporte tipo Mi-17 y helicópteros
ligeros
puramente de ataque.
Al transcurrir el tiempo
Harbin perfeccionó sus procesos de manufactura al grado de poder
construir localmente el 91% de la estructura y 71% del motor, lanzándose a
producir una versión doméstica (Z-9B) que entró en servicio en 1994
(32 unidades), adaptado rápidamente a las versiones de
reconocimiento, SAR y enlace. A la fecha se han entregado más de
100 unidades de este tipo, el cual también es exportado. A mediados de los 90
introdujo una versión naval e inició el desarrollo de una versión
dedicada de ataque con protección contra armas ligeras y mayor
eficiencia en el empleo de armas, por medio de instrumentos ópticos
de última generación, también ha desarrollado versiones de guerra
electrónica.
Dado el éxito de estos
helicópteros y algunos cambios en el amplio acuerdo de licencia
otorgado por Eurocopter, se desarrolló una versión comercial del
Z-9/H-410A con mayor capacidad de carga y buenas prestaciones para
operaciones de orden policíaco. De esta versión surgió el H-425 en
2003, este modelo también prioriza el transporte de personal. Hasta
ahora la fábrica solamente a vendido las versiones militares a
usuarios gubernamentales destacándose las transacciones de Kenia y
Pakistán.
Versiones:
Z-9:
Versión china inicial equivalente al AS365N1, construido con
kits franceses. 28 unidades.
Z-9A:
22 kits del AS365N2 ensamblados en China, completando el acuerdo
inicial por 50 aeronaves, dotadas al Ejército, Naval y Policía
chinos.
Z-9A-100:
Designación para dos prototipos construidos localmente bajo
licencia, con motor WZ8A, elaborados y aceptados en 1992.
Z-9B:
Designación para el primer lote de producción local, versiones
de transporte (8 pasajeros), SAR, EW, y control de artillería,
utiliza materiales compuestos, algunas modificaciones
estructurales.
Z-9C:
Versión naval equivalente al Eurocopter AS565, utiliza radar
KLC-1, sonar HS-12, torpedos Yu-7 y misiles C-701, asiste al
tiro trans-horizonte de misiles lanzados desde la costa o por
embarcaciones. El Z-9EC es básicamente la misma nave pero
adaptada con equipos pakistaníes.
Z-9W (WZ-9):
Versión artillada (wuzhuang) con dos pilones laterales,
giro-estabilizados y miras electrónicas montadas en el techo.
Utiliza cohetes no guiados, cañones de 12.7 o 23mm o mísiles
anti-tanque filo guiados HJ-8. Este equipo es opcional y puede
ser montado o retirado según las necesidades operativas,
pudiendo revertirse a la función de transporte. Al menos 90
fabricados.
Z-9WA:
Versión avanzada del Z-9W con FLIR en el morro, puede emplear
misiles aire-superficie ADK-10 o mísiles aire-aire de corto
alcance, capacidad nocturna integrada.
H410A:
Versión con motores más potentes WZ8C para performance
“hot-and-high” utiliza visores MMS colocados en una cúpula
encima del rotor. 8 aeronaves solicitadas.
H425:
Versión de transporte con mejoras estructurales significativas,
puede llevar 12 pasajeros (4.25 toneladas MTOW), puede emplearse
para misiones SAR con 4 camillas.
H450:
Versión en desarrollo con capacidad de 4.5 toneladas.
Usuarios:
China, Cabo Verde, Kenia, Laos, Mali, Mauritania, Pakistán. (+35
usuarios militares/policiales del AS-365)
Helicóptero Z-11

Esta nave fue desarrollada a
partir de 1989 por CHAIG siendo un clon ligeramente mejorado del
AS-350B Ecureuil (ó AStar B3), la diferencia más clara con esta nave
esta en el morro, que incluye una cavidad adecuada para acomodar
radares meteorológicos u otros equipos. Esta nave fue presentada en
1996 y comenzó a entregarse en 1998, se certificó en 2001 y entró en
servicio con las fuerzas armadas de China en los roles de
entrenamiento, enlace y patrulla. En 2002 se le añadió nueva
aviónica y visores externos.
Versiones:
Z-11J:
Versión de entrenamiento (en servicio en Argentina)
Z-11SAR:
Versión de seguridad pública con luces de búsqueda, guinche y
equipo conexo.
Z-11W:
Versión de ataque entregada en 2002, con capacidad CSAR y de
reconocimiento, puede emplear cuatro misiles ATM, coheteras,
etc.
Z-11MB1:
Con motor francés para performance hot-and-high, aviónica
actualizada, carga.
Z-11N:
Modelo de uso agrícola
Usuarios Z-11: China, Argentina. (+24 usuarios
militares/policiales del AS-350 - B3)

Notas
[2]Gordon, Yefmin &
Komissarov, Dimitriv. Chinese
Aircraft: China’s aviation industry since 1951. Pg. 173-183, Hikoki:
2008.
[3]Jackson,
Paul Ed. Jane’s All the world’s Aircraft 2004-2005. Pg. 85-86.
[4] http://www.army-guide.com/eng/product1475.html
http://www.army-guide.com/eng/product1423.html
[5] http://www.aviaciondigitalglobal.com/noticia.asp?NotId=6156&NotDesignId=4
[6] http://www.cambio.bo/noticia.php?fecha=2011-08-16&idn=52287
[7] http://www.fuerzasmilitares.org/phase_two/index.php?topic=938.495
[8] http://www.laprensa.com.bo/diario/actualidad/seguridad/20111223/bolivia-y-china-firman-acuerdo-por-6-helicopteros_15411_25319.html
[9] http://www.jornadanet.com/n.php?a=71638-1
[10] http://aerospotter.blogspot.com/2012/01/nuevos-helicopteros-en-la-provincia.html