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Operaciones aéreas durante la Campaña Contra-Insurgencia
de 1967
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Autor: JRO (24/10/2007, traducido
12/02/08) -
An
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Introducción
Tenemos cuatro décadas de material
bibliográfico acumulado sobre la breve experiencia guerrillera liderada por
Ernesto “Che” Guevara en Bolivia. Desafortunadamente, la gran mayoría de
esta literatura se ahoga en mitomanías o en el mejor
de los casos es modestamente contraria a las Fuerzas Armadas Bolivianas.
Relativamente poco se ha escrito sobre “el
otro lado” de la campaña y a la fecha no contamos con una “historia
oficial" de los eventos en cuales participaron las tres fuerzas y la
policía nacional. Las mejores entregas literarias por parte de los
militares fueron escritas por el Gral. Div. (r) Gary Prado Salmón, un
participante directo en la captura de Guevara. Lo escrito
sobre la participación de la Fuerza Aérea en Ñancahuazú es aún más
escaso. Este ensayo busca cubrir –aunque sea modesta y temporalmente-
ese vacío informativo.
El Contexto Histórico de
la Insurgencia
1966 marcó el séptimo aniversario del
derrocamiento del mandatario cubano Fulgencio Batista. Mucho había pasado desde 1959, Fidel
Castro consolidó su posición como el nuevo dictador de la isla, logrando
mantenerse en el poder a pesar de un intento de invasión y una crisis
que llevó al planeta al borde de la hecatombe nuclear. Sin embargo,
para 1966 Castro también había fracasado en “exportar la revolución” a
otros países latino americanos.
Pero la Guerra Fría seguía su curso y
Castro permanecía firmemente en la esfera Soviética. Cuba continúo
siendo un refugio y base de entrenamiento tanto para terroristas como
para guerrilleros.
Siguiendo
un principio emanado de la Conferencia Tricontinental: que el uso de la “violencia revolucionaria” era
aceptable para establecer un régimen comunista; y el principio
estratégico del “foquismo”, Castro y sus lugartenientes decidieron que
era hora de abrir un nuevo frente para el comunismo.
Bolivia, en el centro de sur América y
compartiendo fronteras escasamente pobladas con cinco países,
presentaba algunas condiciones que los ideólogos comunistas domésticos
y extranjeros creyeron adecuadas y hasta ideales para crear una
guerrilla y establecer una base para el lanzamiento de otras
expediciones intervencionistas.
En ese entonces Bolivia estaba gobernada
por el Gral. de Fuerza Aérea René Barrientos Ortuño, quien inicialmente
alcanzó el poder como parte de una junta militar, pero fue elegido
presidente en 1966. Una figura populista fuerte, Barrientos contaba con
el apoyo del campesinado y la clase media. Mientras que su fervor
anticomunista le ganaba el apoyo de países vecinos y de los EE.UU.
Su oposición, partidos tradicionales como
la Falange Socialista Boliviana (FSB)
y el Partido Comunista Boliviano (PCB), aunque fuertes en algunos
lugares del país,
en realidad no oponían una resistencia real. El Movimiento Nacionalista
Revolucionario (MNR) un partido del cual había surgido Barrientos, pero
que eventualmente abandonó, presento sino un tácito apoyo una callada
indiferencia a las políticas
gubernamentales.
Las Fuerzas Armadas, y en particular el
Ejército desbandado por las milicias armadas de 1952, finalmente comenzó
a recuperar su lugar en el escenario nacional a principio de los años sesenta. Aunque
rejuvenecido por nuevas tandas de oficiales, permaneció relativamente
pequeño y equipado con material obsoleto. Su entrenamiento y doctrina
operacional continuaron enfocados a la guerra convencional y las tareas
de “seguridad interna”.
El Ejército continuaba utilizando material
remanente de la Guerra del Chaco, siendo el arma básica el fusil Mauser
calibre 7.65mm. Las armas de apoyo incluían ametralladoras Colt y
Vickers, morteros de 81mm y unas cuantas piezas de artillería de 75mm.
El equipo de procedencia estadounidense que comenzó a llegar en 1958
consistía de rifles y carabinas M-1 y M-2, ametralladoras Browning,
morteros de 60mm, fusiles sin retroceso de 57mm y algunos lanza-cohetes
de 3.5” sobrantes de la Segunda Guerra Mundial. Este material llegó a
equipar pocas unidades, en especial aquellas de La Paz dedicadas a
tareas de seguridad interna. Recién en plena campaña se introdujo un
pequeño lote de fusiles FN-FAL de fabricación argentina.
La Fuerza Aérea, una fuerza independiente
desde 1957, también se había movido hacia la doctrina pro-estadounidense,
aunque mucho antes que el Ejército. Para 1966, estaba equipada con
equipo fabricado en norte América como ser los aviones de combate P-51 y AT-6.
El entrenamiento se llevaba a cabo en aviones PT-19 de fabricación
brasileña y unos pocos aviones T-28. Los transportes incluían aviones C-47, DC-3,
C-54 y C-46, entre los utilitarios se contaba con aviones Cessna 195,
Ce180 y AT-11, así como un lote mayor de avionetas Ce185 (U-17A/B).
Finalmente, el helicóptero había sido introducido a las fuerzas armadas
en 1966 con un Hiller UH-12L4 y dos H-23.
El Orden de Batalla de la FAB consistía en
la Base Aérea
Nº 1 en El Alto con un grupo de caza de cuatro escuadrones, un
“escuadrón” anti-aéreo y un grupo de transportes con 2 escuadrones. La
BA Nº 2 en Cochabamba con un grupo mixto (ex Destacamento Aéreo Nº 1)
formado de 4 escuadrones. La BA Nº 3 en Santa Cruz con el Colegio
Militar de Aviación (2 escuadrones). La BA Nº 4 en Trinidad sin
escuadrones orgánicos y la BA Nº 5 en Tarija con el material remanente
del Destacamento Aéreo Nº 2. En Caranavi operó el Destacamento Aéreo
Nº 3. Los Grupos Aéreos Nº 2 en Cuevo y Nº 1 en Villamontes todavía se
encontraban operativos, al igual que el Grupo Aéreo de Cobertura en
Riberalta.
Debido a factores como la falta de
repuestos y accidentes una gran parte de los aviones disponibles no se
encontraba en condiciones de vuelo. La flota de combate se encontraba
especialmente disminuida durante la Campaña, ya que los P-51
operacionales habían sido enviados a EE.UU. para su reconversión a
modelos F-51 Cavalier.
Área de Operaciones

La campaña de Ñancahuazú se desarrolló en
un territorio de aproximadamente 40,000 Km² en el sudeste boliviano. El teatro de operaciones
ocupó porciones de Chuquisaca y Santa Cruz aunque otros lugares del país
habían sido estudiados como posibles zonas de operación.
Guevara seleccionó este lugar por razones que incluían la naturaleza
agraria de la zona y su proximidad a algunos campos petroleros.
El teatro en si ocupaba un cuadrilátero (ver
figura 1) limitando al norte con el camino antiguo Cochabamba – Santa
Cruz, al oeste con el río Mizque, al este con la vía férrea Camiri –
Santa Cruz y al sur con el rió Parapeto. El terreno estaba regado de
pequeños poblados, algunos muy aislados, el mayor de los cuales es Vallegrande con una población de 7,800 habitantes en ese entonces. La
orografía era propia de valles mesotérmicos, montañosa y caliente, la
vegetación baja y el agua escasa en temporada seca. Como una digresión
histórica podríamos recordar que este terreno comparte similitudes con el que
encontraron los paraguayos durante la última fase de la Guerra del
Chaco.
Los medios disponibles para sostener la
guerrilla incluían dos ríos principales y sus pequeños afluentes, casi
las únicas fuentes de agua limpia. Los campesinos de la zona mantienen
pequeños cultivos de maíz, arroz, caña de azúcar, yuca y algunas frutas.
La cacería era también importante y la mayoría de los campesinos
mantenía pequeñas cantidades de ganado, aves u otros animales. Nueve
caminos principales y el ferrocarril conectaban los pueblos entre si y
las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz. La única pista aérea permanente
de la zona estaba en Camiri, aunque algunos pastizales o lechos de río
eran utilizables en casos de emergencia, y se construyeron o mejoraron nuevas pistas
en algunos poblados y en Vallegrande.
La preparación por parte de la guerrilla
consistió de la acumulación de municiones, armas ligeras, comida, ropa y
otros implementos. Algunos de estos materiales fueron acumulados en
exceso con la esperanza de enlistar personal local. El grupo también
adquirió una propiedad de 1,227 hectáreas a unos 25 Km. del poblado de
Lagunillas, el lugar fue llamado simplemente Casa de Calamina. La
propiedad debía ser usada como base de operaciones para lanzar misiones
de reconocimiento y como fachada para las intenciones del grupo. La
fuerza guerrillera estaba compuesta de 30 bolivianos, 17 cubanos, y 6 de
otras nacionalidades. Con excepción del periodista Regis Debray
(pseudónimo Danton) todos eran combatientes, aunque en diferentes grados
de experiencia y eficiencia.
Las fuerzas militares locales (unidades de
la Cuarta y Octava División) en realidad no se encontraban preparadas
para enfrentar a la guerrilla.
Primera Fase de Operaciones
Guevara inicia su diario de campaña en
Noviembre 7 de 1966, el día que llegó a la Casa de Calamina,
durante los siguientes cuatro meses cuenta de las diversas misiones de
reconocimiento llevadas a cabo por su grupo, el arribo de nuevo
personal y la preparación de tres campamentos subsidiarios.
A pesar de encuentros previos con
miembros de la Policía Nacional,
fue la casualidad lo que trajo las primeras noticias sobre la presencia
de los guerrilleros a oídos del comando de la Cuarta División. En Marzo
9 de 1967, el Cap. Augusto Silva, quien regresaba a pie de una
exploración para fines de acción cívica, abordó un vehículo de YPFB
que pasaba por la ruta a Camiri. Durante el camino (una distancia de 100
Km.) el conductor y su ayudante informaron a Silva que el 5 y 6 de ese
mes se habían encontrado con seis hombres sospechosos “barbudos y con
pinta de extranjeros” en la estación de bombeo de Tatarenda. Los hombres
descritos portaban armas y uniforme verde olivo, habían comprado comida
y cargaban bastante dinero.
Tan pronto como el oficial llegó a Camiri,
informó a su Comandante de lo ocurrido reuniéndose ambos al día
siguiente con el superintendente local de YPFB para coordinar una
búsqueda. Es así como la primera misión aérea de la campaña, un vuelo de
reconocimiento, fue llevado a cabo en un avión ligero de YPFB
(probablemente el Cessna 185, CP-711). En la mañana del día 11, cuando
la nave regresaba de Santa Cruz a Camiri, con el Cap. Silva y otro
observador logró ver un grupo de cuatro hombres en una banda del Río
Grande, al notar el avión los hombres corrieron a la cobertura del
matorral. Este evento resultó suficiente razón para organizar una
patrulla en busca de los sospechosos. La patrulla Silva, compuesta por
seis soldados y el oficial, alcanzó Tatareada el día 12 y continuó en
dirección al oeste hacia el río Ñancahuazú, pobremente armados y
aprovisionados, llegaron a la Casa de Calamina el día
17 de Marzo.
La fuerza guerrillera de 47 hombres se encontraba dispersa en tres grupos, el primero aún no
retornaba de una expedición, el segundo se encontraba acampado a 2 Km.
norte del lugar. El tercer grupo, asentado en la propiedad, escapó tan
pronto como notaron la patrulla aunque durante el tiroteo con lo
militares lograron herir a un soldado. El Cap. Silva ocupó la propiedad y
emplazó a sus tropas lo mejor que pudo, no sabía entonces que dos
guerrilleros desertores habían sido capturados e interrogados el día 12,
el comando de la Cuarta División comenzaba a comprender la situación y
organizar su respuesta.
Después del primer encuentro con los
guerrilleros las operaciones escalaron a incluir el envío de dos
patrullas (cada una compuesta de alrededor de 60 hombres) más en
misiones de reconocimiento sobre el río Ñancahuazú, uno de estos grupos,
comandado por el Mayor Hermán Plata, alcanzó la Casa de Calamina
el 22 de Marzo. Al reunirse con la patrulla Silva continuó su misión
siendo el grupo dividido en tres segmentos el 23 de Marzo. La
vanguardia del grupo fue emboscada al preparase a cruzar el río por una
fracción de la guerrilla. La emboscada tuvo un resultado terrible al
haber sido muertos seis soldados y un guía civil, cinco heridos y 18
capturados.
El resto de las fuerzas regulares se
retiró a Pincal a espera de sus órdenes, los prisioneros fueron
liberados al día siguiente. El 24 de marzo dos AT-6 desplazados de
Camiri bombardearon las posiciones guerrilleras en la primera misión de
ataque de la campaña. El mismo día una compañía de paracaidistas (81
hombres) del Centro de Instrucción de Tropas Especiales (CITE) arribo a
Camiri, la zona de operaciones no se prestó para su especialidad, y esta
fuerza combatió el resto de la campaña como infantería. El 25 una
compañía mixta arribó de Santa Cruz, para el transporte de estas fuerzas
se usaron aviones DC-3 (versión civil de C-47) y C-54, pertenecientes al TAM.
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El
Mayor Jaime N. de Guzmán fue el primer piloto boliviano de
helicópteros y tuvo una actuación destacada en la campaña, en esta foto llega a Camiri. (Foto: Ustariz) |
Este
H-23 lleva los restos del Guevara a Vallegrande. (Foto:
Prado, La
guerrilla...) |
El día 26, el presidente Barrientos llegó
a Camiri, volando después a la Casa de Calamina en un H-23. Después de
permanecer en el frente incluso a unos pocas millas de Guevara, Barrientos regresó a Camiri y dio una conferencia de prensa en la que
oficializa la presencia de la fuerza guerrillera en el país. Las
misiones de reconocimiento aéreo continúan por los siguientes días, con
una misión de re aprovisionamiento aéreo (con paracaídas) anotada el día 27 y una de
bombardeo el 29.
El 1ro de Abril el comando del ejército
llega a la decisión de bloquear el acceso de la guerrilla a los centros
poblados y ordena que las cuatro compañías disponibles (A, B, C y D) se
asienten en Yuqui, Pincal, laguna Pirirenda y Lagunillas
respectivamente. Cada compañía inicia sus patrullas el día 3, pero no
encuentran a la guerrilla hasta el 10 de abril cuando la compañía
A es emboscada en la coyuntura del río Iripití con el Ñancahuazú.
Este resulta ser el combate con mayor mortalidad de la campaña, ya que
11 tropas y oficiales son muertos, 14 heridos y 23 capturados. La
guerrilla sufre una baja
y una captura. Los prisioneros militares son liberados al día siguiente.
Las consecuencias de esta emboscada fueron
fuertemente sentidas entre los bolivianos, quedando claro que las tropas
disponibles en la zona de operaciones no eran suficientes para este tipo
de acciones. En la actualidad se estima que un ratio de 8:1 es necesario
para combatir efectivamente a una fuerza irregular, difícilmente
se cumplía este principio durante la campaña de 1967. Se estimó que el apoyo aéreo resultaba inefectivo debido al terreno,
alejamiento de las bases, rapidez de la maniobra y la falta de medios de
comunicación.
También debió
asimilarse que
la fuerza guerrillera resultaba experimentada y de momento bien
aprovisionada.
El comando militar comienza a reformular
su estrategia, y lentamente aumenta el número de personal desplegado.
375 soldados arriban de otras guarniciones del país, incluyendo el
regimiento de artillería Bolívar desde Viacha, la Escuela de Sargentos
de Cochabamba, tropas del Centro de Operaciones de Selva (CIOS) de
Riberalta y el regimiento de infantería Sucre. En conjunto estas tropas
son una adición muy bienvenida a los más o menos 200 combatientes
bolivianos en la zona.
Mientras el ejército reorganiza su
despliegue, la fuerza aérea continúa sus vuelos de reconocimiento
utilizando media docena de avionetas. La FAB también ejecuta misiones de
hostigamiento (ametrallamiento); en su diario de guerra Guevara cita la
acción del 20 de abril en que 3 AT-6 atacaron su posición hiriendo a uno
de sus hombres. También indica que los reconocimientos aéreos impiden su
movimiento libre de día. Los hostigamientos continúan hasta el día 24.
Los guerrilleros también utilizan este
tiempo para reorganizarse, enterrar equipo capturado y reunir
provisiones. Conciente de haber sido descubierto demasiado pronto,
Guevara anota el problema de que su fuerza arrastra el ancla de los
periodistas Roth, Debray y el dirigente comunista Ciro Bustos. En un
error estratégico que eventualmente cuesta la aniquilación de la mitad
de sus tropas, Guevara ordena la división de sus fuerzas quedando el
grupo Joaquín atrás mientras el se dirige a la zona de Muyupampa para
abandonar a los periodistas. Guevara no deja instrucciones de seguridad,
rutas, fechas o puntos de reunión. Las fuerzas guerrilleras dividas el día 16,
no vuelven a encontrarse mas.
Una de las medidas más importantes tomadas
durante este periodo incluye la reactivación del regimiento de
infantería Manchego, asentado en Montero. Con 650 nuevos reclutas el
regimiento comienza a entrenar a mediados de abril, entre los
instructores se encuentran 16 oficiales y sargentos norteamericanos.
Mientras esta fuerza de reserva comenzaba
su entrenamiento el ejército decidió usar las fuerzas existes en la zona
de operaciones para rodear las posiciones de la guerrilla. La maniobra
se completa el día 17. Sin embargo, durante la noche del 16 las fuerzas
guerrilleras logran evadir el sitio. A los pocos días se ordena un
cambio de posiciones y dos compañías marchan hacia Muyupampa, el
periodista Roth y Debray son capturados el día 20. La fuerza aérea se
mueve a bombardear y ametrallar las posiciones guerrilleras, Pacho anota
en su diario que el hostigamiento resulta inefectivo.
Al notar la proximidad de los
guerrilleros, una fracción boliviana los persigue hasta la hacienda
Coripote donde intercambia fuego con la retaguardia guerrillera. El día
25 de Abril la vanguardia de la compañía CIOS es emboscada en
El Mesón, un guía civil y un policía son muertos por los
guerrilleros, quienes sufren una baja. Las tropas se reagrupan y el día
25 un helicóptero sobrevuela la zona, llamando apoyo aéreo que resulta
en hostigamiento desde los AT-6’s. La guerrilla se retira apresuradamente del
lugar.
El día 26 un guerrillero desertor (Loro),
lejos ya de la zona de combate sorprende y asesina a un Sargento y
soldado boliviano que controlaban una tranca caminera. Algunas
tropas son enviadas al lugar, a fin de comprobar la presencia de otra
fracción guerrillera.
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Los
Cavalier Mustang llegaron a fines de la campaña, pero
lograron participar en las operaciones. (Foto: Acervo
Histórico de la FAB) |
En 1970
los pilotos del GAMX delante de sus naves, los Texans aun
conservan el esquema de pintura portado en 1967. (Foto:
Acervo Histórico de la FAB) |
Al evaluar el resultado de los combates y
situación actual, el enemigo decide regresar a su base en las bandas del
río Ñancahuazú, no enfrentan resistencia en el camino ya que la
compañía CIOS pierde contacto con ellos y el resto de las fuerzas se
encuentra desplazado a otros puntos. La guerrilla llega a su segundo
campamento el día 8 de Mayo, donde son enfrentados por una
patrulla liderada por el subteniente Henry Laredo, el oficial muere en
combate junto con dos alumnos de la Escuela de Clases, 19 hombres son
capturados. Uno de los soldados logra evadirse e informar a sus
superiores, dos compañías marchan hacia el campamento, la fuerza aérea
bombardea el lugar en preparación apenas horas después de que los
prisioneros fueran liberados. Durante los siguientes dos días continúa
el bombardeo del área, una escuadrilla de AT-6 ametralla las cercanías
de la columna guerrillera los días 14, 15, 16 y 24. Las patrullas del
ejército, sin saberlo, marchan paralelas a la guerrilla.
El enemigo cambia su rumbo hacia el Este,
mientras el ejército prepara un contraataque que tarda demasiado en
llegar. Después de varios días de búsqueda una avioneta logra observar a
la columna guerrillera en las cercanías de la hacienda Pirirenda. Al
verse descubiertos, los guerrilleros vuelven al monte y no son
encontrados hasta el 28 de Mayo, cuando ingresan al pueblo de
Carahuatarenda y capturan dos vehículos. Utilizando estas camionetas se
mueven hacia la vía férrea Yacuiba-Santa Cruz. El ejército despliega dos
compañías motorizadas en su persecución del RI24 Méndez Arcos y RI1
Colorados. Ambas compañías llegan a El Espino el día 30 de
Mayo, el RI1 continúa su búsqueda hacia el este mientras el RI24
toma el rumbo norte paralelo a la línea de ferrocarril. La vanguardia de
esta compañía recibe fuego enemigo y sufre dos bajas. Al día siguiente
uno de los camiones del RI11 Boquerón, que se había unido a la búsqueda
es atacado con granadas sobre el río Muchiri, falleciendo un civil y
siendo heridos cinco militares.
Segunda Fase de Operaciones
Al finalizar tres meses de operaciones el
balance se inclinaba a favor de los guerrilleros, la bajas militares
alcanzaron los 24 muertos y 21 heridos, en adición a 4 civiles y un
policía muerto. Las pocas bajas guerrilleras eran desconocidas a
cabalidad por el ejército, lo cual aumentaba la frustración reinante. La
situación derivó en medidas radicales, siendo relevados varios mandos y
entrando en ejecución el plan “Cinthya”. En el “frente interno” la
represión militar y policial en las minas y centros urbanos se
incrementó a extremos inesperados.
Como parte del plan “Cinthya” el Orden de
Batalla existente sufrió algunos cambios al sumarse 564 combatientes
nacionales a las fuerzas existentes –que había alcanzado 693 hombres.,
algún material (camiones, radios) también fue reasignado. La 8va
División también movilizó algunos de sus hombres ya que su jurisdicción había sido
comprometida por el enemigo. Finalmente el área de operaciones fue
dividida en tres sectores, fijando límites funcionales a las pequeñas
unidades responsables en el terreno.
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Los
aviones de transporte del TAM fueron ampliamente usados
durante la campaña, tanto en el transporte de tropas como
logístico. (Foto: Ustariz) |
La
pista de Vallegrande fue habilitada durante la campaña y aun
opera en la actualidad. (Foto: Acervo Histórico de la FAB) |
A nivel fuerza aérea, los AT-6 y P-51
comenzaron a utilizar el agente incendiario NAPALM en sus misiones de
bombardeo -este hecho fue dado a conocer con gran alharaca por el New
York Times, cuyo corresponsal observo un bombardeo desde la cabina
de un AT-6. Así mismo se solicitó y recibió cámaras de reconocimiento
K-17 y municiones a los EE.UU. La coordinación con las fuerzas
terrestres también fue mejorada, los líderes de compañía en zonas de
peligro fueron dotados de radios PRC-9 y PRC-10, las cuales eran
utilizadas para intercambiar mensajes entre las tropas y las avionetas
que sobrevolaban la zona; las cuales a su turno estas solicitaban apoyo aéreo de
las escuadrillas de combate que sobrevolaban la zona. Los rudimentos del
Apoyo Aéreo Cercano (CAS) fueron finalmente establecidos formalmente.
En cuanto a combates se refiere, el primer
encuentro de esta fase ocurrió en Cafetal el 10 de Junio,
cuando la compañía Trinidad enfrentó a una fracción enemiga en el margen
del río Grande, como resultado un soldado fue muerto y otro herido. La
compañía utilizó morteros para atacar las posiciones guerrilleras y
solicitó apoyo aéreo. Una compañía del Méndez Arcos fue enviada a la
zona. Ante esta presencia la guerrilla cambia su ruta y marcha hacia el
río Rosita para llegar al pueblo de La Florida, la FAB continúa sus
patrullas utilizando Mustangs y avionetas, forzando a la guerrilla a
caminar durante la noche.
El día 25 el enemigo llega a las afueras
de La Florida y envía algunos hombres a comprar provisiones. Una
compañía mixta de la 8va División (la cual incluye una sección del
Batallón de Infantería de Marina Alianza) llega al poblado esa misma
noche. El día 26 de Junio una patrulla militar es emboscada y
tres soldados son muertos, uno de los guerrilleros también muere. El
enemigo evade al resto de la compañía y parte rumbo al camino antiguo
Cochabamba-Santa Cruz, al no haber podido reclutar nuevos elementos o
reunir suficientes provisiones, los 24 guerrilleros del grupo sufren de
varias privaciones y una dolorosa marcha al norte. Después de este
combate el comando militar juzga oportuno oficializar la presencia de
Ernesto Guevara como líder de la guerrilla.
La 8va División organiza un despliegue en
los distintos pueblos y el camino CBBA-SCZ, el área a cubrir alcanza los 250km
lineales,
por lo que las compañías son divididas a fracciones mínimas en cada
puesto. Una de estas fracciones (en este caso 10 hombres del RI13 Ustariz) ocupa el pueblo de Samaipata. El 6 de Julio,
utilizando su vanguardia los guerrilleros logran sorprender a los
militares y capturarlos. Uno de los hombres, el soldado José Verazaín
Llanos, valientemente intenta liberar a sus compañeros y es ejecutado
sin miramientos
por los guerrilleros. La fuerza enemiga logra capturar cinco rifles y
una ametralladora, se retiran después de obtener alimentos y medicinas.
Al esperar una fuerte respuesta militar
los guerrilleros cambian su ruta al sur, a pesar de la necesidad de
obtener medicinas continúan su marcha sin ocupar otros poblados y
ocultándose de los campesinos. Los vuelos de enlace y
reconocimiento continúan sobre el área, Pacho y Guevara anotan sus
impresiones sobre estas misiones.
La compañía Trinidad marcha rumbo al sur, tratando de interceptar al
enemigo. El día 27 de Julio ambas fuerzas se encuentran en el
área de Corralones, una de las patrullas militares ubica a los
guerrilleros en la margen de un cañadón, y emplaza morteros para
atacarlos. También solicitan apoyo aéreo (dos AT-6) el cual no arriba de
Camiri a tiempo. Una fracción militar también es emboscada por la
retaguardia guerrillera, siendo un muerto un guía civil.
El 30 de Julio en cercanías de
Morocos, la vanguardia de la compañía Trinidad enfrenta al enemigo
en un fiero combate que se prolonga durante la noche. Como resultado dos
hombres de Guevara son muertos y otros heridos, cuatro soldados son
muertos e igual número heridos. Dos de las bajas pueden ser atribuidas a
la falta de evacuación aérea oportuna.
El mes de Agosto fue utilizado por los
guerrilleros para marchar hacia sus depósitos -ya descubiertos- en las
bandas del río Grande. Desmoralizados y privados de contacto con
el exterior, los guerrilleros evitan contacto con los militares hasta
Agosto 26 cuando fallan en emboscar a un grupo de siete hombres que
patrullaba la zona. Un soldado es herido en el intercambio, mientras la
guerrilla se retira apresuradamente.
Este mes también marca la aniquilación de
las fuerzas guerrilleras comandadas por
Joaquín,
quien permanece en el sur marchando sin objetivo visible durante meses.
Una fracción de la compañía Oxa persigue a este grupo durante dos meses,
finalmente en Agosto 31, en el lugar conocido como Vado de
Yeso, ocho guerrilleros de este grupo son emboscados y eliminados
por elementos del RI12 y GC8, un soldado muere en el combate.
Tercera Fase de Operaciones
Vado de Yeso es el comienzo del fin para
la campaña contrainsurgencia, después de un periodo inicial marcados por
altas bajas, y otro de re-alineamiento la fuerza armada esta finalmente
en condiciones de eliminar a la guerrilla.
En Septiembre 3, las tropas del
ejército logran dar con el grueso de la fuerza guerrillera, en Yajo
Pampa, un soldado es acribillado desde la cobertura del monte. Una
compañía más es enviada al lugar, casualmente encuentran el cuerpo de la
guerrillera Tania que había sido arrastrado río abajo. El
helicóptero solicitado para recoger el cuerpo trae la sorpresa de llegar
con el presidente Barrientos, quien armado de una sub-ametralladora UZI
se une a la patrulla durante 24 horas sin otra protección especial. Este acto
de apoyo aumenta la moral de las tropas bolivianas.
Los guerrilleros evaden a las fuerzas
regulares y evitan cualquier contacto con la población, como resultado
sufren hambre e indisciplina. Al no poder mantener esta situación,
ingresan al pueblo de Alto Seco el 24, donde compran víveres y
conducen una sesión de propaganda. Al norte, el RI Manchego de especialidad
Ranger finalmente ingresa al teatro de operaciones llegando a Vallegrande en la mañana del 26 de Septiembre. La compañía “B” de
este regimiento marcha al sur para reunirse con una compañía del GC-8
Braun, el cual había ubicado e intercambiado fuego con la vanguardia
enemiga cuando abandonaban La Higuera, las bajas guerrilleras
incluyeron 3 muertos y dos deserciones, los militares no sufrieron
bajas.
La compañía Ranger llegó a La Higuera en
la tarde del 26 y junto a la compañía del Braun persiguieron a los
guerrilleros por los siguientes 10 días. Dos otras compañías se unieron
a la operación, la fuerza aérea incrementa sus misiones de
reconocimiento sobre el área. Eventualmente los 190 hombres de las tres
compañías logran rodear al enemigo. El 8 de Octubre la maniobra
militar es completada logrando una emboscada en el cañadón de El
Churo. En preparación al ataque se solicita helicópteros (uno de los
cuales es alcanzado por fuego enemigo) y apoyo aéreo. Dos AT-6 armados
de NAPALM y ametralladoras son detenidos por el Capt. Prado, al verse
imposibilitado de señalar la posición guerrillera sin poner en riesgo a
las tropas bolivianas. El combate que se desencadena al poco tiempo resulta en
cuatro bajas fatales y cuatro heridos por parte de los bolivianos y seis
guerrilleros muertos, más otros heridos. Dos guerrilleros -uno de los
cuales es Guevara- son capturados por los Rangers. Estos son escoltados
a la Higuera, al día siguiente el alto mando militar ordena su ejecución
sumaria.
La insurgencia continua después de la
muerte de Guevara, el grupo de 10 hombres que logar escapar de El Churo
es ahora liderado por el oficial cubano Urbano. En su marcha al norte
el grupo guerrillero llega a la población de El Naranjal el día
12 de Octubre, una fracción de los Rangers enfrenta a los
guerrilleros y sufre cuatro bajas militares y una civil. Una de las
bajas militares en un médico desarmado muerto mientras atendía a un
soldado herido, el cual es también asesinado por el enemigo.
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Prácticamente todas las radios móviles en el stock del
ejercito fueron desplazadas a
Ñancahuazú.
(Foto: Prado, La guerrilla...) |
Los
helicópteros resultaron vitales para las inspecciones y
rescates en la zona de combate. (Foto: Prado, La
guerrilla...) |
El 13 de Octubre, ahora en el área
de Cajones, los Rangers enfrentan a los guerrilleros y causan
cuatro bajas enemigas sin sufrir bajas propias. Los seis guerrilleros
sobrevivientes ahora liderados por Pombo, escapan al norte
evitando contacto con los militares o la población. Llegan al pueblo de
Mataral el 13 de Noviembre e intentan comprar ropa civil y
provisiones. Una patrulla de la Escuela de Clases enfrenta al enemigo y
causa una baja. Los guerrilleros retoman su ruta de escape y no son
vistos ni encontrados hasta febrero de 1968, cuando logran evadir el
control policial existente y llegan a Chile.
Mataral
es considerado el último combate de la campaña, a partir de ese momento
la persecución de los sobrevivientes es encargada a la policía nacional. En el
área de operaciones las tropas comienzan su desmovilización el 21 de
Noviembre, la última unidad en ser desmovilizada es el regimiento Ranger,
el 30 de Diciembre. La fuerza aérea conduce una serie de operaciones de
transporte durante este periodo, regresando a los combatientes a sus
diversas unidades. El elemento de combate de la fuerza aérea (del GAC-31
y GAMX) retorna a sus bases en La Paz y Cochabamba.
Aunque la controversia sobre la ejecución
de Guevara y los juicios a Debray y Bustos ocupan el escenario inmediato
al fin de las operaciones militares, la insurgencia tiene un efecto muy
duradero en el aspecto militar. Esta experiencia es internalizada por
los militares como una victoria contra un agresor en gran parte
extranjero abanderado de ideas intervencionistas exógenas. A partir de este momento la doctrina y entrenamiento de las
Fuerzas Armadas cambia profundamente.
Notas_________________________
Bibliografía
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Von
der Hedyte, Friedrich. La Guerra Irregular Moderna. La Paz:
Talleres Gráficos de Instituto Geográfico Militar, 1986.
Acotación:
Ante el insulto a la memoria colectiva que
resultan ser las rememoraciones anuales de la muerte de Ernesto
Guevara -hipócritamente compartidas hasta por dirigentes nacionales, consideramos necesario anexar a este artículo una
Relación de Bajas en las
Fuerzas Regulares Bolivianas. Realmente un Cuadro de Honor
con los verdaderos héroes
de esta campaña, caídos en combate en defensa de la soberanía y
libertad boliviana.
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