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Fuerza Naval Boliviana: Buzos de
Altura
El mar es
nuestro por derecho, recuperarlo es un deber
©
JRO

El buceo militar tiene características especiales a 6,000
metros de altura. No hay duda de ello, en Bolivia la
especialización en Buceo de Altura se remonta a 1984 cuando
se forma un grupo de buceo autónomo y una escuela de esta
especialidad, cuya primera promoción tienen 15 alumnos. La
escuela evoluciona con el tiempo, y en agosto de 1999 se
dispone la creación de la Escuela de Buceo en Altura " C.N.
DEMN. Jorge Villaroel Llanos" posteriormente en fecha 25 de
Junio de 2001, el Comando General de la Armada Boliviana
mediante directiva No. 40/01 modifica el nombre por "Centro
de Instrucción de Buceo en Altura”.
Fechas importantes:
▪
La especialidad de buceo en Bolivia se
remonta a 1966, cuando cuatro miembros de la Armada Boliviana fueron
becados a Argentina. Mariano Capobianco, Gastón Unzueta, Óscar Ayala y
Ormando Apinaye fueron los nombres de esos precursores.
▪
Para 1967, la expedición francesa de Jacques
Cousteau se ancló en Bolivia. Aquí realizaría varias inmersiones en
minisubmarinos en lago Titicaca. El buceador nacional Gastón Unzueta fue
para del equipo del francés.©
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▪
Ya en 1974 se realizó un curso dedicado a los explosivos y demoliciones
subacuáticas en Puerto Villarroel (Cochabamba).
▪
En 1984 el material y el equipo de buceo utilizado en las unidades del
oriente boliviano fue transferido al Cuarto Distrito Naval, con el único
fin de conformar un grupo de buceo. Sólo en 1985 se consolida la escuela
de buceo. Se realizó el primer curso en esta especialidad al mando de
Waldo Calla.
▪
El 20 de diciembre de 1992, buceadores bolivianos realizan inmersiones
en la laguna Choquetanga, a una altitud de 5.000 metros sobre el nivel
del mar. Este hecho fue reconocido como un récord mundial.
▪
El 6 de octubre de 1999 se creó oficialmente la Escuela de Buceo en
Altura, ubicado en la localidad de San Pedro de Tiquina, en la provincia
Manco Kapac del departamento de La Paz. El CIBA depende del comando del
Cuarto Distrito Naval Titicaca. En 2001 se vuelve a cambiar el apelativo
por el que conocemos actualmente. Se estableció que el 12 de abril sea
su aniversario.
Algunas operaciones
importantes:
El personal de esta unidad es reducido debido a la
naturaleza misma de la especialidad, sin embargo esto no a
impedido un número importante de actividades que ha llevado
su personal hasta ahora:
▪ En el año 1992 se reflotó
un camión de cuatro toneladas de peso en el estrecho de
Tiquina a una profundidad 81 pies.
▪
El año 1993, se realizó el reflotaje de un vehículo de
transporte de pasajeros de 10 toneladas de peso en el
estrecho de Tiquina a una profundidad de 54 pies
rescatando varios cadáveres de su interior.©
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▪
En cumplimiento a los acuerdos bilaterales de
cooperación entre las Armadas de Perú y Bolivia, en el
transcurso de la misma gestión, se refloto la Patrullera
"Zángano" perteneciente a la Marina de Guerra del Perú,
en la Isla del Sol.
▪
El año 1994, se realizó una expedición arqueológica
subacuatica con miembros del programa "Nazca" del Canal
6 de Tokio (Japón), efectuando hallazgos de ruinas
incaicas en cercanías de la Isla del Sol.
▪
Asimismo, se realizo el reflotamiento de un
helicóptero perteneciente a la Fuerza Aérea Boliviana,
en la Laguna Guachi ubicada en el departamento del Beni.
▪
El año 1995, se realizó el rescate de cuatro cadáveres
de un avión "Hércules" perteneciente al TAM siniestrado
e una laguna artificial del aeropuerto de la ciudad de
Trinidad.
▪
En 1996 juntamente con una agrupación de buceadores
Británicos se conformó una expedición arqueológica para
los alrededores de la Isla del Sol con inmersiones
sucesivas combinadas durante 5 días, realizando
hallazgos de piezas de oro y restos de huesos humanos y
de animales.
▪
El mismo año se realizó un documental Ecológico con la
participación del Grupo de Buceo de la Armada Peruana,
el grupo de Buceo de la Armada Boliviana y miembros de
Panamericana Televisión del Perú ( PANTEL) a bordo del
BAP "PUNO", realizando inmersiones combinadas para la
grabación de dicho documental. Durante la travesía se
realizaron prácticas de reflotamiento y salvamento.
▪
En Agosto del mismo año se realizó la Primera
Conferencia Internacional de Buceo en Altura con la
participación de buceadores de EE.UU., Uruguay y
Bolivia, realizando un Curso de Cámaras Hiperbáricas, en
las dependencias del Cuarto Distrito Naval "Titicaca"
realizando también operaciones de buceo combinadas entre
buceadores de los tres países, aportando con nuevas
experiencias al Centro de Buceo en el lago más alto del
mundo.
▪
En Mayo de 2000, se reflotó un bus de transporte
público de 10 toneladas, en el estrecho de Tiquina a una
profundidad de 75 pies, logrando rescatar seis cadáveres
del interior del mismo.©
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▪
En Agosto de 2000, tres buceadores bolivianos
participaron en la expedición arqueológica Atahuallpa
2000 junto a buceadores italianos brasileros y alemanes.
▪
El 22 de Marzo de 2002, se destaco una comisión de
buceadores del CIBA para realizar trabajos subacuaticos
para el Consorcio Boliviano Italiano ASTALDI-CBI. En las
compuertas de las represas Taquesi y Kacapi, en la
localidad de Chojlla.
▪
Hasta la fecha se han realizado más de 120 rescates de
cadáveres en los ríos y lagos de todo el territorio
nacional.
▪
Desde el año 2000 participa activamente en las
expediciones del proyecto Akakor.
Guardianes. En el corazón de la
Naval

(Texto: Anna Infantas / Fotos:
Jorge Gutiérrez) Mañana nublada, montañas nevadas de fondo y
un ligero viento frío que penetra los huesos. Es casi mediodía,
buena hora para un reportaje en el lago Titicaca. En Tiquina, a
117 kilómetros de La Paz, se está preparando el ritual de cada
año. A lo lejos se escucha el sonar de una trompeta, mientras
que un puñado de hombres apura el paso en el muelle.
Estamos a punto de cruzar el
estrecho que nos separa del Cuarto Distrito de la Fuerza Naval
Boliviana, que une a dos pueblos hermanos: San Pablo y San
Pedro. Al llegar, los saludos de rigor y las palabras del
capitán de fragata, Ramiro Flores Zambrana, comandante del
Centro de Instrucción de Buceo en Altura (más conocido como
CIBA). "¡Esto no es ningún ensayo, ni nada preparado!", dice
con tono militar, mientras mira a sus hombres que se prestan a
subir a la embarcación. Sus explicaciones se van perdiendo entre
las voces y los gritos de alumnos e instructores. Algunas fotos.
Hablan con humor, ríen.
"Éste es el vigésimo cuarto curso de buceo táctico militar.
El requerimiento físico es sumamente exigente. Es una prueba
fundamental. Ellos ya son buceadores básicos, pero ahora es
cuando empieza lo bueno", afirma el comandante y presenta un
examen que para ellos es cuestión de honor y el que no
cualquiera logra pasar. Este año, 24 marinos postularon a los
comandos anfibios de la Fuerza Naval Boliviana: 18 fueron
admitidos (después de varias pruebas físicas), pero sólo 11
tuvieron el valor de continuar. Aquí, donde no importan los
nombres o los rangos, se mide capacidad y destreza.
Por un momento, el sol nos regala un poco de calorcito en un
lánguido día de verano. Es casi imposible caminar por el puerto
de San Pablo y no detenerse en los torsos desnudos de esos 11
hombres, a quienes parece no importarles los 3.840 metros de
altura o ser llamados sólo por un número. Algunas explicaciones,
detalles... y un lema: "Soy el mejor, soy buceador". Cual si
fuera un ritual, los instructores vestidos de neopreno persiguen
a los postulantes que corren en círculo tratando de calentar sus
cuerpos.
En medio de ellos está el ‘Sireno’...
"Sí, el ‘Sireno’", repite, entre risas, el comandante. "Él trata
de bajarles la moral, los invita a tocar la campana". Vestido de
naranja, con una artesanal barba blanca cubriendo su rostro, el
menudo ‘Sireno’ lleva en la mano el elemento clave de la
ceremonia: "Si quieren retirarse del curso, tienen que hacer
sonar tres veces la campana. ¿Para que van a meterse al agua
fría?", grita desaforadamente.
"Tenemos una placa que dice: Patria querida en mi conciencia
está que al tocar esta campana no soy digno de portar la
orgullosa insignia de buceador", recuerda el responsable de CIBA
y luego explica que cada buceador tiene que cruzar los 800
metros del estrecho de Tiquina. No tienen tiempo, pero sí una
meta, o como la llaman los marinos, una prueba de confianza.
Antes de lanzarse al lago sagrado de los incas, la oración de
uno de ellos resume sus sentimientos: "Que no nos falte la moral
ni el físico. Pensemos en lo más lindo que tenemos: en nuestra
familia y en la patria, que ellos nos den una palmada en la
espalda, el valor y la capacidad para alcanzar nuestra misión…
Soy el mejor, soy buceador".©
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La rutina es parecida a la de cualquier militar. Pero en el
Centro de Instrucción de Buceo en Altura hay momentos en los
que la mañana se convierte en noche y la noche en mañana.
Un día rutinario empieza a las 6:30, luego se realiza gimnasia
en un promedio dos horas antes de tomar el desayuno, una dieta
que está en función al desgaste físico y calórico de los
alumnos. En coordinación con una nutricionista, la Fuerza Naval
cuida bien de sus muchachos: por la mañana toman sopa, un
emparedado y café, porque ésa será su única comida hasta las
16:30. ¿Por qué ese lapso de tiempo? "Porque tienen que hacer
inmersiones y tenemos temor de que regurgiten", despeja la duda
el responsable de CIBA. Las clases teóricas ocupan gran parte de
la mañana, mientras que al mediodía, cuando ya ha calentado el
ambiente, se realizan actividades, en primera instancia, en la
piscina de 25 metros, que alimentan con el agua del propio lago.
16
los instructores entrenan en esta especialidad en un curso que
dura 14 semanas. "Es un régimen duro de entrenamiento, porque
todo el día tenemos que estar en el agua", comenta el teniente
Alcides Núñez, que proporciona un par de datos reveladores: la
temperatura del lago está entre los 10 y 12 grados, por eso se
utilizan trajes isotérmicos para que protejan el cuerpo, pero
aún así "se siente frío", acota el marino. En invierno, el
termómetro llega a bajar hasta los ocho grados centígrados.
Pero hay más: debido a la altitud,
los buzos sólo pueden descender hasta los 40 metros de
profundidad (algo así como 64 metros en el mar). "Hay que tomar
en cuenta que el buceo en Bolivia tiene una característica muy
importante: es en altura. En ningún lugar del mundo se bucea a
3.840 metros sobre el nivel del mar; por el contrario, lo máximo
que se llega es a 2.500 ó 3.000 msnm", se explaya Núñez.
La presión atmosférica hace que el organismo consuma más aire y
que el cuerpo se agite más de la cuenta, tal vez ésa sea una de
las razones por las que el alumno nunca está solo y tiene que
pasar tres diferentes etapas antes de graduarse. Transitar de la
piscina al estrecho de Tiquina, por lo tanto, demanda haber
aprendido a solucionar problemas como qué hacer cuando se acabe
el aire o si se tiene algún problema con el botellón.
En esa etapa están ahora los 11 alumnos que el lunes por la
mañana cruzaron el estrecho sin más equipo que su propio cuerpo.
En un par de semanas más, el silencio delatador del Titicaca los
empezará a sumergir en las operaciones especiales que todo
marino debe saber: rescate de rehenes, sabotaje, explosivos,
demoliciones en el agua, infiltraciones y reconocimiento de
playas. “Es que para eso nos estamos formando”, asegura el
teniente. Sólo para que se dé una idea de la labor de estos
marinos, en 2004 rescataron más de 120 cadáveres en diferentes
ríos y lagos, y no hace mucho ayudaron en la laguna de San
Pablo, en Potosí, a recuperar los cuerpos de dos hombres.
Para cuando la tarde hace que el sol se esconda y el olor a pan
recién horneado emerge con un olor cautivante, los marinos
-alumnos e instructores- dejan el lago y vuelven a casa,
mientras la tropa se acomoda al son de la trompeta en el patio
principal. Al entrar a su centro de entrenamiento, un lema
escrito en la pared les recuerda por qué están ahí: “Que el
valor y mi corazón puedan alcanzar para cumplir con mi misión y
entender que soy especial, soy el mejor buceador”, porque para
ellos sólo queda ‘superar la oscuridad de las profundidades y
vencer la fatiga del combate’.
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